
Llegó el 25 de septiembre. Pero no para el reestreno de Vengadores: Endgame, sino para La bola negra, la cinta de Javier Calvo y Javier Ambrossi que narra tres historias en tres marcos temporales distintos y está basada en la obra inacabada de Federico García Lorca del mismo nombre y el drama teatral de Alberto Conejero, ‘La piedra oscura’.
Las expectativas eran altas desde que se anunció el proyecto, impulsadas por la trayectoria audiovisual y mediática de «los Javis», la propia temática de la película y un reparto destacado. Sin embargo, han ido creciendo todavía más en los últimos meses tras recibir una gran ovación y el premio a la Mejor Dirección en Cannes, ganar el Premio del Público en el Festival de Cine de Toronto y ser señalada como una firme candidata a presentar batalla en los Oscar. Por si fuera poco, este fin de semana se llevó también el Premio del Público en San Sebastián.

El resultado: cientos de sesiones agotadas en preventa y cines multiplicando sus pases desde el mismo viernes del estreno. Cine Yelmo ha agotado las entradas en más de 100 pases por toda España y los Renoir, de Madrid y Barcelona, han despachado más de 10.000 boletos. Los cines Embajadores de Madrid ya habían vendido antes del estreno 5.000 localidades y la pasaron 50 veces durante el fin de semana, algo inédito.

La afluencia de público ha sido tal que ya se ha convertido en uno de los grandes acontecimientos del año. Los que trabajamos en cines no recordamos una película que empezara así, ni siquiera Ocho apellidos vascos en aquel lejano 2014. El viernes arrancó con fuerza en las sesiones de las 16:00h, pero el gran evento jornada tuvo lugar en la de las 19:00h en más de 80 cines de España, donde tras la proyección se retransmitió en directo un coloquio con los directores y la participación de Alejandro Amenábar. Las salas, por supuesto, se llenaron.

El Periódico de Catalunya publicó un artículo donde se pueden ver imágenes del Mooby Aribau Cinema, la sala más grande de Barcelona y de Cataluña, con un aforo de más de 1000 butacas. El aforo exacto no lo conocemos, ya que tuvo reformas en agosto, pero con total seguridad llegaba a las 1000. Que una película junte a 1000 personas que han pagado su entrada en una sesión «normal» es algo que emociona. Aunque seguro que los trabajadores no usarán ese adjetivo. xD



Durante la charla, que se retransmitió desde el Kinépolis Ciudad de la Imagen de Madrid, Javier Calvo explicó que el film busca despertar la empatía y la humanidad hacia el otro, mientras que Javier Ambrossi abordó, entre otros temas, el impacto de la vergüenza y el rechazo en la vivencia masculina gay, conectando la temática con la necesidad de sanar heridas históricas. A continuación os dejamos el coloquio entero para que le echéis un vistazo.
No contentos con el coloquio del viernes, el sábado y el domingo se llevaron a cabo coloquios presenciales en diferentes cines de Madrid. El sábado estuvieron Milo Quifes y Carlos González en los Cines Yelmo Ideal y en los Cines Embajadores; y el domingo estuvieron los mismísimos directores en el Cine Paz, uno de los pocos cines que proyecta la película en 35 mm, y en el Cinesa Méndez Álvaro.


A lo largo de este finde, los que componemos Sala Abierta y hemos trabajado hemos visto cómo la película ha dejado una profunda huella emocional en los espectadores, generando lágrimas y alabanzas a la salida de los pases. Y así estarán las salas durante una o dos semanas, seguro. Hoy ha sido lunes y siguen llenas. Miedito nos da mañana con el Cine Senior o el miércoles con el Día del Espectador. Ánimo a los compañeros trabajadores de cines, y más si son el personal mínimo.





Para acabar, os dejamos algunas fotos de cines y los vídeos del estreno que hemos visto en televisión: TVE enseña los Cines Embajadores de Madrid, BTV Notícies los Cinemes Girona de Barcelona y À Punt Mèdia los Cines ABC Park de Valencia, con sus exclusivos 35 mm.
¿Y la recaudación? Pues, aunque no superará los casi 7 millones de euros logrados por Torrente Presidente el pasado mes de marzo, la película se convierte en el segundo mejor estreno del cine español en algo más de una década, con más de 610.000 espectadores en su primer fin de semana y rozando los 4,7 millones de euros.

Hay que recordar que el estreno de mayor éxito de la historia para el cine español fue el de Lo imposible (2012), con 8,9 millones de euros, aunque la mastodóntica procesión de gente que ha poblado los cines estos días se asemeja más a los 5,15 millones de euros de Barbie (2023) en eso de público yendo en masa a ver una película.
Al final, resulta que la taquilla española solo necesitaba un tono de rosa diferente para revitalizar la cartelera y volver a colgar el cartel de «NO HAY ENTRADAS».
